
En este pequeño manual utilizo el termino conciente sin s para referirme al individuo que tiene conocimiento de si mismo (gnosis), a diferencia de la palabra consciencia con s que es el estado biológico, estar despierto, darse cuenta de que uno respira.
Me gustaría compartir contigo estos pequeños pasos para que los practiques a diario y verás cómo tu vida empieza a fluir de una mejor manera. No te pido que me creas, compruébalo por ti mismo ya que no puedo hacerlo por ti; si no, no comprenderías nada de lo escrito aquí.
1. Limpia tu propio sistema
A veces nos saltan miedos o nos ponemos a juzgar a todo el mundo sin darnos cuenta. No intentes taparlo con frases bonitas, positivas. Simplemente observa esa emoción de frente y dile: «Te Observo». Imagina que ese miedo es un archivo corrupto que te quitas de encima y lanzas lejos en mi caso observaba como la echába en una bolsa y luego la lanzaba bien lejos. Si dejas de darle vueltas, le cortas la corriente al problema y recuperas tu mando.
2. Respira a Profundidad y de manera conciente para recuperar tu centro
Cuando sientas que el caos del mundo te está arrastrando, para un segundo. Respira profundo observa como el aire entra por la nariz y llega a tus pulmones y, al soltar el aire, cuando el aire sale de tus pulmones deja que esa luz se expanda por todo tu cuerpo. Estás encendiendo tu propia protección y subiendo el voltaje para que nada de afuera te mueva el piso. Con tres veces que lo hagas, regresas a tu frecuencia.
3. Quédate en el centro (Sé el Neutrón)
El mundo siempre quiere que elijas un bando: lo bueno o lo malo, los «despiertos» o los «dormidos». No caigas en ese juego. Mira el drama pero no te metas en él. Al ser como un neutrón, el imán de los problemas ya no tiene fuerza sobre ti. Cuando dejas de juzgar, tu frecuencia sube sola porque ya no te pesa el juicio de los demás.
4. Cuida tu envase
Tu cuerpo es la antena que recibe la señal del Espíritu. Si lo llenas de ruido informativo, de redes sociales tóxicas o de cosas que te quitan energía, la señal llega con estática. Cuida tu «hardware» para que la conexión con tu origen sea limpia y potente. Un cuerpo despejado deja pasar la luz del Pleroma sin distorsiones.
5. Cierra la sesión antes de dormir
No te lleves el día a la cama. Suelta todo, agradece lo vivido “Lo que ES”di hacia tus adentros «Soy parte de la Fuente y me desprendo de este personaje por hoy. Regreso a casa a recargarme». Si necesitas entender algo de verdad, pide que se te muestre. La respuesta te va a caer de madrugada, directo al alma, porque te dormiste siendo libre y sin interferencias.