El ser humano no es un término (NPC). El término (NPC), describe el automatismo del ser humano; son dos cosas completamente diferentes.
El ser humano jamás será un software inerte; siempre será un ser humano con vida, corazón, dolores, lágrimas, alegrías, triunfos y fracasos, independientemente del grado de conciencia (gnosis) en que esté (hílico, psíquico o pneumático).
Escribiré tantas veces como sea posible sobre este material. Si alguien dice que ha despertado o recordado, y aún no comprende cómo funciona este sistema al que le llama la Matrix o el Sistema Arconte — sobre todo, juzga y etiqueta a los demás — , entonces no ha despertado ; sigue dentro del sistema.
El peligro del ego espiritual
Cuando empezamos a reconocer el terreno de la simulación, es muy fácil caer en la trampa definitiva del Administrador: el orgullo. En un tiempo pasado estuve ahí y lo digo sin ningún temor, es un proceso por medio del cuál avanzas o te quedan en las capas de distracción del sistema y sus falsas doctrinas.
Miramos a nuestro alrededor, vemos el automatismo de la sociedad y caemos en la tentación de etiquetar a las personas como “NPCs” o “personajes no jugadores”, como si fueran simples programas informáticos inertes. Esto es un virus mental.
La gente atrapada en el ego espiritual cree que un “NPC” es una raza de humanos sin espíritu, un cuerpo vacio, no se si serán concientes de esto pero para trabajar, correr, estudiar todos necesitamos energía antes fui completamente dormida y no significada que estaba vacia, solamente estaba dormida no había recordado quién era realemte.
El término (personaje no jugador) es solo una metáfora informática para describir un ciclo de comportamiento programado. Describe al ser humano cuando está operando bajo el “software de fábrica” de la Matrix (miedo, culpa, alimentación densa, dogmas, creencias externas y reacciones automáticas). El automatismo es la condición temporal del envase, (cuando digo envase me refiero a lo que llaman ALMA que está integrado por el cuerpo físico, el cuerpo mental y el cuerpo astral), pero no define lo que el ser humano es en su origen es ESPIRITU (energía pura).
Al reducir a un ser vivo a un término de computadora, nos fragmentamos. Caemos exactamente en la insensibilidad y la división que el sistema parásito necesita para alimentarse.
El automatismo no borra al SER
El ser humano que grita, que siente celos, que sigue dogmas religiosos o que vive sumergido en el miedo, la culpa está atrapada en un software pesado. Su mente y sus emociones han sido densificadas por las creencias, pensamientos que observa, escucho desde su niñez, lo cuál lo ha llevado a actuar de diversas maneras, incluyendo la mala alimentación, el entorno y todo esto desde lo externo.
A pesar de todo ese ser humano tiene vida, tiene corazón, sufre, ríe y llora lágrimas de verdad. Un término de videojuego no tiene vida, no siente dolor ni busca el descanso. Un ser humano, por más dormido que esté en su ignorancia, sigue siendo un ser humano real.
La compasión del Observador Silencioso
El verdadero despertar/reocrdar no te vuelve frío, cínico ni superior. El “Yo observo” no se planta desde el desprecio, sino desde una profunda neutralidad y comprensión amorosa de quién ha recorrido el camino. Al mirar a alguien sumergido en el drama de la Matrix, el Espíritu recuerda: “Yo estuve ahí”. Conocer la esclavitud te permite ver el sufrimiento ajeno con la paciencia de quien sabe que el personaje está asustado y manipulado por un diseño tramposo.
Dejar el mensaje sin coacción
El Espíritu ya es, y no podemos implantarle el despertar/recordar por la fuerza a nadie. Intentar convencer al que no recuerda su origen es violentar su propio proceso. Por eso, la verdadera labor del mensajero es limpiar su hardware, sostener el Punto Cero y dejar sus semillas sembradas. El libro, el escrito o el blog quedarán flotando en el mapa de la simulación. Nadie será obligado, pero el día en que ese corazón humano se canse de sufrir y su frecuencia se eleve, encontrará el mensaje. No estamos salvando máquinas; Estamos dejando el mapa de regreso a casa para seres humanos vivos que merecen conocer su origen.
Es indignante ver cómo tantas personas hablan de sus familias como NPC, no se confunde un término con un ser humano. El término solo describe el estado en que está el ser de manera automática. He pasado este camino y tuve en ese Ego. Pero luego me pregunté a mí misma: ¿acaso no estuviste tú en ese automatismo, Silvia? Entonces, ¿cuál es la diferencia entre tú y las demás personas si tú estuviste ahí? En ese momento pude observar la realidad y la trama tal cual es, cuyo objetivo es deshumanizar al ser humano; es el juego típico, trabajo que hace el sistema arconte, divide para vencer.
Espero que este pequeño escrito alivie cualquier frustación o confusión sobre este concepto (NPC), estube ahí y nunca deje de ser un ser humano.
Escrito por: Silvia garibaldi