Nota del Autor:
La Metáfora de la Computadora
En mis escritos utilizo la analogía de la computadora, porque describe con precisión exacta cómo está estructurado el ser humano:
- El Hardware (El Cuerpo Físico): La pantalla, el teclado y la carcasa. Es el envase material que se desgasta.
- El Software (El Alma / Mente Psíquica y Emociones): Los programas y archivos instalados. Aquí es donde el sistema matrix mete su programación (creencias, miedos, dogmas y culpas) para manejar al personaje.
- La Electricidad (El Espíritu): La corriente pura que viene de la Fuente verdadera
La clave es comprender que una computadora solo funciona mientras esté conectada a la corriente; si se desconecta, se apaga por completo. De la misma forma, el Alma (que incluye el cuerpo físico, mental y astral) es el envase si les quitas la electricidad divina del Espíritu, que es lo único que les da vida real y sobre todo es lo que preexiste es decir es eterno.
Aquí hay que tener total claridad: el alma es lo que ANIMA la estructura en cómo está organizada la forma, es decir, el cuerpo físico para albergar la vida (creer, pensar, sentir, comer, disfrutar, correr y trabajar). Por lo tanto, no se pueden separar: si el cuerpo muere, el personaje y el alma desaparecen.
Al morir el cuerpo, la memoria de lo vivido queda adherida al ser espiritual que le dio la vida, bajo el registro del personaje llamado María, Juan, etc. Si el Ser se queda identificado con el personaje, esa misma densidad lo regresa al bucle del Samsara. Pero si este recuerda en vida su origen espiritual y se da cuenta de que él no es el personaje, sino el Espíritu soberano que le dio la vida, rompe el programa de la Matrix y regresa al Punto Cero.
En el mercado de la espiritualidad moderna hay un mantra que se repite sin cesar: “Hay que integrar el espíritu con la materia” o “Debes abrazar tu humanidad y fusionarla con tu ser divino”. Nos enseñan que el despertar consiste en hacer que el «personaje» (el ego, la mente, el cuerpo) se vuelva espiritual, abundante y exitoso en este plano.
Sin embargo, si miramos a través de la mística antigua y los textos sagrados originales, esta idea no es un despertar: es la trampa perfecta para mantener al espíritu en un sueño profundo.
1. La confusión moderna: El personaje no se puede espiritualizar
El error fundamental del New Age es creer que «hacer de los dos uno» significa reconciliar la carne con el espíritu. Intentar fusionar estos dos elementos es imposible porque pertenecen a naturalezas completamente opuestas:
- La Mente Psíquica (El Personaje): Es un software programado por el sistema. Está lleno de miedos, creencias externas, culpas heredadas, doctrinas humanas y patrones repetitivos. El personaje no crea nada real; solo sigue el libreto de la Matrix (trabajar, consumir, casarse, tener hijos, temer al castigo y buscar aprobación externa).
- La Chispa Divina (El Espíritu): Es preexistente, incorruptible y eterna. No nació en este universo material ni responde a las reglas de este plano.
Cuando te piden que «unas al personaje con el espíritu», lo que realmente hacen es encadenar tu chispa divina al libreto del sistema, convenciéndote de que decores tu jaula en lugar de abrir la puerta.
2. El verdadero misterio: La unión Espiritual Interna
El verdadero despertar/recordar (convertirse en Autógenes, el ser autogenerado) ocurre únicamente al unificar las dos fuerzas espirituales que quedaron divididas al caer en la materia: la Madre (nuestra Intuición que recuerda la Luz original) y el Padre (nuestra Voluntad y Acción Soberana).
Los textos antiguos de la biblioteca de Nag Hammadi denuncian directamente la confusión carnal y aclaran que esta unión es invisible e interna:
- Evangelio de Tomás (Dicho 22): “Cuando hagáis de los dos uno… de tal modo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina… entonces entraréis en el Reino”. A nivel físico es imposible anular la biología; el texto destruye la interpretación literal para confirmar que es un proceso puramente espiritual.
- Evangelio de Felipe: Describe este misterio como la Cámara Nupcial (Nymphon). Explica que la separación original de estas fuerzas espirituales trajo la muerte al mundo, y que Cristo vino a rectificar esa división uniendo el espíritu de forma “incontaminada e invisible”, lejos de los matrimonios carnales de la materia.
3. La Redención de la Mente Psíquica: El orden de la jerarquía
¿Significa esto que la mente del personaje queda excluida? No. Tiene un sentido perfecto cuando se comprende el orden correcto y la jerarquía divina del proceso:
- Primero se da la Unión Interna: El Espíritu se unifica a sí mismo (Intuición + Voluntad), rompiendo la amnesia y recuperando su soberanía.
- Luego se alinea la Mente Psíquica: Una vez que el Espíritu está despierto y fuerte, desciende y guia al personaje.
La mente psíquica no se destruye mientras habitamos este plano; lo que ocurre es que cambia de dueño. Deja de obedecer el libreto de miedo y culpa del sistema para ser purificada por el Espíritu. El personaje es absorbido por la Luz interna, pasando de ser una cárcel mental a un ser autógenes.
4. Conclusión: Usar la materia con consciencia, no como identidad
Comprender este misterio no significa rechazar el cuerpo o volverte un asceta extremo. Significa cambiar radicalmente de posición respecto al mundo físico:
- El cuerpo y la mente psíquica son solo el envase temporal (alma).
- Son la computadora necesaria para operar en este plano denso.
- El ser despierto no «espiritualiza la materia», la utiliza en conciencia es decir con (Gnosis interna).
Usas la mente como una herramienta técnica (para comunicarte, aprender o hacer trading), pero mantienes la lucidez absoluta de que tú eres el observador soberano detrás de la máquina, no la máquina en sí. Dejar de identificarse con el guion del personaje y empezar a comandar el alma desde el Espíritu unificado: esa, y no otra, es la verdadera liberación.