Hace cinco años, tras un largo sueño de amnesia espiritual, este personaje llamado Silvia Esther Garibaldi gracias a Jesús recordó internamente. No fue un proceso racional; fue en una visión clara al cerrar los ojos pude ver con claridad la geometría real de nuestra existencia. Comprendí cómo entramos al sistema y, lo más importante, cómo salir de él.
El camino del despertar no es una línea recta, sino un viaje a través de un espiral cósmico, donde el destino final es recuperar nuestra neutralidad absoluta.
1. El Punto Cero: El Origen de la Neutralidad
El punto cero es el estadon de neutralidad, al que llega el ser humano cuando no se identifica con la dualidad del sistema matrix (positivo/negativo) camina por el mundo sabiendo que no pertenece al mundo. Es el momento presente, el aquí y el ahora. Es el único espacio desde donde se puede observar con total claridad la manera en que funciona el sistema arconte utilizando la pisiquis humano. Dado que ellos fueron los creadores de esta estructura psíquica, nos vigilan y nos enganchan desde ahí. Para llegar a este centro, es indispensable desapegarse de la materia y de su dualidad.
- Estado de neutralidad absoluta: Un espacio libre de distorsiones.
- Trascendencia de la Matrix: Aquí no existe la dualidad, el juicio, el miedo ni las construcciones humanas.
- Soberanía del Ser: En este punto, el Ser es Luz pura, libre, incorruptible y soberana. Es nuestro verdadero hogar antes de entrar en la densidad.
Por eso la importancia de conocerse a uno mismo. En los evangelios gnósticos censurados por el dogma religioso —descubiertos en Nag Hammadi en 1945—, Jesús habla abiertamente de que el autoconocimiento es la única vía de liberación.
En el Evangelio de Tomás (Dicho 3) advierte con claridad: «Cuando os conozcáis a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y os daréis cuenta de que sois los hijos del Padre Viviente. Pero si no os conocéis a vosotros mismos, entonces estáis en la pobreza». Asimismo, en el Libro de Tomás el Contendiente sentencia: «Quien no se ha conocido a sí mismo no ha conocido nada, pero quien se ha conocido a sí mismo ya ha alcanzado la profundidad del Todo». Hoy queda claro por qué estos textos fueron perseguidos y enterrados con tanta ferocidad: el sistema no puede controlar a un ser que ha recordado su propio origen.
2. El Giro en Espiral hacia Afuera: La Creación del Personaje en el sistema
Al momento de encarnar en este plano, el Ser inicia un viaje en espiral hacia afuera, alejándose de su centro. A medida que el espiral se expande, ocurre un proceso de densificación:
- Pérdida de frecuencia: La energía divina (el espíritu) pierde su vibración original y se vuelve pesada.
- Inyección de programación: A medida que avanzamos en el espacio-tiempo a través de ciclos, la Matrix inyecta su software: te dan un nombre, una identificación en base al territorio, miedos colectivos, culpas heredadas, dogmas y creencias limitantes. Todo operado a través de la mente de diseño.
- Amnesia de origen: Al final, la densidad es tan abrumadora que el Ser olvida quién es. Se mira al espejo, se identifica con el anillo exterior y cree erróneamente que es el personaje del del libreto dado por el sistema.
- Al final cuando la persona muere sin recordar su origen espíritual y sin reconocer al verdadera Fuente regresa al ciclo de la reencarnacíon a otro cuerpo físico con otra historia. Una y otra vez hasta que llega su momento de despertar/recordad nadie sabe ni el día ni la hora.
3. El Proceso Inverso: Desandar el Espiral. Cuando el Ser recuerda/despierta en el momento que ES.
El verdadero despertar (o recordar) no consiste en mejorar, parchar o «espiritualizar» el anillo externo. Ese es el gran error de la espiritualidad moderna de la Nueva Era. El verdadero trabajo consiste en caminar el espiral a lo inverso, pues el sistema todo lo invirtio desde los inicios:
- Desidentificación: dejar de identificarse con el personaje (maria /juan/silvia), vencer el miedo o la culpa del personaje. Los observas como simple software externo.
- Aligerar la carga: Al soltar la programación (creencias, alimentación) tu energía pierde densidad, volviéndose sutil, rápida y cristalina.
- El colapso en el Centro: Te repliegas hacia adentro. Toda esa energía que por años dirigiste hacia afuera, ahora la dedicas a ti mismo, escudriñando tu verdadero origen y recuperando tu soberanía como un ser Autógenes (autogenerado).
- Vigilancia del pensamiento: Al desapegarte de la materia, los hilos de la Matrix se vuelven evidentes. Cuando estás en paz y de pronto llega un pensamiento intrusivo de la nada, comprendes que proviene del subconsciente; son los Arcontes intentando engancharte otra vez.
El autoconocimiento como ingeniería inversa
Por eso es fundamental caminar por nuestra propia sombra y conocer exactamente qué hay ahí. Si no entendemos cómo funciona nuestro propio subconsciente, seguiremos siendo presa fácil del sistema de la oscuridad.
Si no te conoces a ti mismo, eres incapaz de ver el mecanismo. Conocerte a ti mismo significa observar tu mente lineal desde el centro: ver de dónde saltan tus miedos, tus creencias por qué reaccionas con rabia ante ciertos estímulos y cómo el subconsciente te sabotea. Al entender cómo está cableado tu «personaje», descodificas el software de los Arcontes. No puedes desactivar una trampa que no sabes cómo funciona.
2. Los giros de energía hacia adentro
El regreso al origen es un repliegue energético. En lugar de proyectar tu atención hacia afuera (hacia las noticias, las doctrinas o el miedo), la energía da la vuelta. Cada giro de espiral hacia adentro es un nivel más profundo de autoconocimiento. Con cada vuelta, la energía se concentra más, se vuelve más rápida y más limpia, hasta que colapsa en el Punto Cero, donde descubres que la Fuente nunca estuvo lejos, sino que siempre habitó en el núcleo de tu propio ser.
4. La Realidad del Despertar: La Resistencia de los Arcontes
Este camino de retorno no es fácil, y quienes digan lo contrario están vendiendo una ilusión comercial. Cuando una Chispa Divina (espíritu) decide retirar su energía de los anillos externos y caminar hacia el Punto Cero, los Arcontes (los parásitos de la Matrix) detectan la fuga de inmediato.
Todo el sistema reacciona para intentar regresarte a la densidad. Los ataques en el plano astral durante los sueños, las amenazas sutiles o los susurros de confusión en el oído izquierdo son herramientas reales de los guardianes de la jaula. Buscan reactivar tu mente psíquica a través del miedo para que vuelvas a leer su libreto y les entregues tu energía.
Sin embargo, cuando comprendes la geometría del juego, sabes que esos ataques son la prueba reina de que estás saliendo. Los Arcontes solo gobiernan la densidad del personaje. En el Punto Cero, tú eres el origen, eres neutral, eres eterno y eres completamente intocable.