La Trampa de la Falsa Luz: Por qué el bando «bueno» del Sistema Matrix/Arconte también te quiere atrapar

Siempre creí que la religión lo era todo, la verdad estaba en ella. Lo escuché desde niña, en lo que me decía mi tía del pecado, en el ir a la iglesia los domingos. Pero cuando tuve el golpe más fuerte en mi vida, ninguna de esas creencias ni el Dios externo me ayudó. En lo profundo de mi dolor se presentó EL QUE ES, aquel que ha estado ignorado desde los inicios por el ruido del mundo material y el que hacer externo. Fue gracias a EL que pude salir de la oscuridad en la que estuve: baja autoestima, sufrimiento, dolor, carencia de amor propio y apego a lo externo. El día en que enfrenté todos mis miedos y mis creencias, ese día llegó la libertad. Al final, me di cuenta de que todo estaba en la mente.

Ahora pensemos: ¿por qué está todo en la mente? Ninguna religión tradicional te lo dice. Años después de haber recordado por mi cuenta, empecé a escudriñar y llegué a los libros prohibidos, los textos gnósticos. En el Evangelio Secreto de Juan (Apócrifo de Juan), específicamente, Jesús habla con precisión, sobre la creación del mundo y detalla quiénes crearon el cuerpo físico y quiénes crearon el cuerpo psíquico. Ahora todo tiene sentido.

El texto prohibido explica que el Demiurgo y sus Arcontes no solo moldearon nuestra (el cuerpo físico), sino que cada uno de los siete gobernantes astrales inyectó una sustancia o «virtud» para fabricar nuestra mente psíquica (el cuerpo de las emociones bajas, el miedo, el ego y los dogmas). Nos diseñaron para ser prisioneros. Por eso ninguna religión te dice que la salida está adentro: porque ellas son las encargadas de gestionar la mente psíquica que los Arcontes te implantaron para mantenerte en el olvido.

La inmensa mayoría de las personas atrapadas en la dualidad del mundo creen que la batalla espiritual es entre el «bien» y el «mal», entre un dios bondadoso y un demonio destructor. La Nueva Era te dice que elijas la «luz» frente a la «oscuridad», ignorando que esta misma lucha de bandos es la que le da vida a este sistema.

Es cierto que el ser humano dentro de si tiene la dualidad bueno/malo, pero tambien es cierto que esa dualidad pertenece a los opuestos de la mente psiquica y esa mente es de este plano, la materia, por encima de esa dualidad, aunque dormido está el ser espiritual en el cual no hay ospuestos y mientras este duerme en la materia su vida es guiada por su personaje desde la el YO (Ego, creencias, pensamientos, sentimientos y acciones).

Si recurrimos a los evangelios gnósticos hallados en Nag Hammadi en 1945 y los cruzamos con las crónicas más antiguas de la humanidad, las Tablillas Sumerias, descubrimos la trampa más perfecta de la matrix: el bando «bueno» y el bando «malo» pertenecen al mismo creador. El sistema repite el mismo patrón en cada época, cambiando únicamente los nombres de los actores. De manera inconsciente, el ser humano también arrastra este mismo patrón de división en su día a día, todo operado a través de las creencias implantadas en nuestra mente psíquica.

Los Hijos Ocultos de Yaldabaoth: El Secreto del Apócrifo de Juan

Para ser clara, debemos acudir al texto exacto que desvela el engaño: el Apócrifo de Juan (Manuscrito de Nag Hammadi II, 1). El texto revela que Caín y Abel no son la descendencia puramente humana que nos contó la teología tradicional, sino hijos directos Yaldabaoth, quién es el creador de este mundo.

El manuscrito relata que el Demiurgo profanó a la Eva física y de esa interacción nacieron dos entidades astrales. Yaldabaoth ocultó sus verdaderos nombres y naturalezas bajo un velo de misterio para engañar a la humanidad:

  • Eloim (asociado a Caín): Representa el fuego denso, el mandato de la fuerza y la crueldad abierta.
  • Yaue (asociado a Abel): Representa el viento, el agua intermedia, la piedad religiosa y el orden.

Yaldabaoth colocó a Eloim a gobernar sobre un bando y a Yaue sobre el otro. Al ocultar su origen y hacerlos pasar por hermanos en conflicto en el fango, el Demiurgo fijó en la mente humana el primer patrón de división, moralismo y guerra colectiva.

El Guion Original: Las Tablillas Sumerias y la Fricción de Enlil y Enki

Este patrón de control mental mediante el «policía bueno» y el «policía malo» ya había sido testado miles de años antes en Mesopotamia. Al cruzar el Apócrifo de Juan con textos sumerios como el Atrahasis y el Enuma Elish, las piezas encajan a la perfección:

  • Enlil (El bando de Eloim / Caín): El administrador militar que ve a la humanidad como esclavos ruidosos y decreta el Diluvio Universal para exterminarlos.
  • Enki (El bando de Yaue / Abel): El arquitecto técnico, el «bueno» que desobedece el decreto y avisa en secreto a Ziusudra para salvar la semilla humana.

Aquí es donde el 99% de la divulgación actual cae en la trampa jurídica. Adoran a Enki o al Sabaoth bíblico creyendo que son la Fuente Suprema. La Intuición y el Nous te dicen que no. Ambos son administradores del Caos. Enki modificó el barro biológico para hacer trabajar a los humanos; que sea más sutil o compasivo que su hermano Enlil no lo convierte en la Luz Increada. Es solo el alcaide amable de la celda.

La Fricción Colectiva como Batería del Sistema

El sistema Matrix/Arconte se alimenta estrictamente del choque de opuestos. Si el mundo material fuera un entorno de 100% crueldad (el bando de Enlil o Eloim), las chispas divinas despertarían de golpe por puro rechazo al dolor. El sistema necesita el bando «bueno» “malo” (Enki o Yaue) para inyectar falsas esperanzas, religiones, éticas del barro y falsos contratos de evolución álmica, ascenciones.

Mientras el ser humano siga atrapado tomando partido por las piezas blancas o las piezas negras del tablero, sigue operando bajo la mente psíquica de los Arcontes, reproduciendo de forma inconsciente la misma división interna que sus creadores le implantaron. De ahí la importancia de conocerse a uno mismo; conocer y pasar por tu propia oscuridad es la única manera que tienes de reconocerla, saber cómo funciona y trascenderla. No puedes desarmar al «personaje» en mi caso Silvia Esther Garibaldi, ni apagar sus programas automáticos si te da miedo mirar lo que tiens en tu mente subconciente. Al iluminar tu propia sombra con el Nous, la fricción dual se agota y el carcelero se queda sin hilos de donde tirar.  

Te digo esto porque asi lo viví.

Conclusión: El Despertar fuera del Tablero

La verdadera Gnosis no consiste en elegir los bandos de la dualidad (Enki frente a Enlil), o el de (Abel frente a Caín). Consiste en comprender que ambos bandos operan bajo la misma Cortina de la matrix que nos separa de la verdadera Fuente.

La Fuente Absoluta es Inengendrada, Prónoia pura y está completamente fuera de la dualidad de esta materia. Al activar la unificación interna de tu mente espiritual (Nous) y tu intuición (Eva celestial), el software (mente psiquica) de los Arcontes se apaga dentro de ti. Dejas de alimentar la fricción del sistema. Te conviertes en lo que siempre fuiste: un Espíritu libre con la llave de regreso directo al Origen.