Los Creadores del Mundo Material y su Gobernante

Todo cobró sentido para mí hace cinco años. Ahí comenzó mi momento de recordar/despertar. Al inicio sufrí mucho por una situación que marcó mi vida. En los últimos meses, antes de este recordar, mi vida cotidiana se estaba yendo a pique; por más que trataba de arreglar las cosas, ya no se podía sostener más el teatro. El estrés con el trabajo y la relación con mi pareja iban en caída libre. Yo estaba amargada, sintiéndome al final de cada día sin energía, sintiendo que lo que hacía no tenía sentido. Mi mente me jugó una mala pasada con una crisis que simulaba un ataque al corazón, la cual me llevó varias veces al hospital; al final no tenía nada físico. Me estaba acercando al punto donde este personaje tenía que romperse.

Y así fue como empezó a romperse este personaje llamado Silvia Esther Garibaldi. En tiempos de pandemia perdí mi trabajo, mi pareja me dejó, mis hijos se fueron con su padre por temor al virus y yo me quedé completamente sola. La ruptura con mi expareja fue lo que más me estremeció. En medio del dolor, algo despertó en mi interior. Tras rasgar mi suéter y decirle a Dios: «¿Qué te hice? ¿Por qué me abandonaste? Tú conoces mi corazón, ¿a quién le he hecho daño?», pasé las noches oscuras, porque fueron varias llorando sola y amargamente, abrazando mi almohada, hasta que me pregunté a mi misma: ¿Quién soy?

Ahí empezó toda esta historia que narro con detalles en mi primer libro llamado Falacia: El Gran Engaño. De Regreso al Origen, el primer libre de la Trilogía De Regreso al Origen.

El Despertar tras la Oscuridad

Tras pasar todo ese camino de mi propia oscuridad y salir a flote gracias a quien está dentro de cada quién Jesús. Gracias a El pude enfrentar mis miedos más grandes. Al final, cuando lo hice, me di cuenta de que todo está en la mente, pues ella es la que te limita y te aleja de La Fuente Verdadera. Tras superar ese momento oscuro llegaron las revelaciones. Todo esto ocurrió tres años después; de como funciona el entramado o lo que llaman el Sistema Matrix/arconte.

No puedes trascender lo que no conoces. Si caminas el territorio, lo conoces; y solo entonces llegas a comprender cómo funciona tanto en tu interior como en el mundo externo. El célebre psicólogo Carl Jung lo decía de otra manera: «Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida y tú lo llamarás destino». Si no conoces tu propia sombra, ella persiste.

Ahora, imagina descubrir que todo lo que creías en el pasado no era del todo cierto. Imagina llegar a conocer que el Dios que nos mostraron en lo externo no es la Fuente Verdadera, y que el creador del universo físico no es un dios amoroso, sino una entidad ciega, arrogante y atrapada en su propia ignorancia.

Aquí es donde todo cobra sentido en relación a los Evangelios Gnostisco hayado en Nag Hammadi y porque fueron ferozmente perseguidos. Pues en estos evangelios Jesús relata la creación del mundo material en el Libro secreto de Juan que es uno de los más completos y La Hipóstasis de Los Arcontes.

En la mitología gnóstica, específicamente en el texto antiguo La Hipóstasis de los Arcontes, este es el secreto mejor guardado: el mundo material no es una creación perfecta, sino una prisión diseñada por las autoridades de las tinieblas. Para entender cómo funciona este sistema de control que derriba nuestras vidas cotidianas para alimentarse de nuestra energía, debemos conocer a sus arquitectos.

1. Los Arcontes: Las autoridades del caos

La palabra «Arconte» viene del griego y significa «gobernante» o «autoridad». En el gnosticismo, no son seres humanos ni dioses verdaderos; son los administradores del universo material.

  • Su Origen: Nacieron en la oscuridad exterior, fuera del Pleroma. Fueron creados por el Demiurgo (Yaldabaoth), un ser defectuoso que surgió cuando la divinidad Sofía intentó emanar un pensamiento sin su contraparte celestial. Al quedar aislados de la luz superior, dieron forma a la materia densa.
  • Su Apariencia: El texto los describe como seres andróginos pero con rostros de bestias salvajes. Son una mezcla monstruosa de fuerzas cósmicas y naturaleza animal.
  • Su Naturaleza: Carecen de espíritu verdadero (Pneuma). Solo poseen cuerpo físico y una mente/alma inferior (Psique). Son «seres de abajo», incapaces de comprender las dimensiones de luz pura de donde proviene nuestro verdadero ser.

2. El Pecado de Saklas: El «Dios» de los Ciegos

Al frente de estos creadores materiales se encuentra su jefe supremo, una bestia arrogante con forma de león que recibe tres nombres clave en los textos: Saklas (el necio), Samael (el dios de los ciegos) y Yaldabaoth.

Al abrir los ojos por primera vez y ver la inmensidad de la materia vacía que lo rodeaba, Saklas cometió el pecado original de la arrogancia. Miró su reino y proclamó con presunción:

«Yo soy Dios; no hay otro más que yo».

Esta declaración fue una blasfemia contra la verdad universal. Al instante, una voz celestial proveniente del mundo espiritual superior (la Incorruptibilidad) lo puso en su lugar con una frase fulminante:

«Te equivocas, Samael».

Aquí es claro que el pecado o la adulteración original vino de él y no del ser humano como nos han hecho creer todo este tiempo, es como si el ser humano estuviera pagando su ceguera y su arrogancia hasta el día de hoy. Ahora tiene más sentido porque Jesús vino no a salvarnos de nuestros pecados sino a despertarnos de la ignorancia a través el recuerdo del origen.

3. ¿Cómo operan? La trampa del espejo

A pesar de ser corregido, Saklas se negó a aceptar su inferioridad. Al ver un reflejo de la luz divina sobre las aguas del caos material, se obsesionó. Al no poder alcanzar esa luz superior, decidió imitarla.

Creó un vasto reino con siete hijos (los siete gobernantes de los cielos del caos) para vigilar cada rincón de la materia. Utilizando toda su ciencia astral, los Arcontes se propusieron moldear un contenedor físico —el cuerpo humano— con un solo objetivo: atrapar la chispa de luz divina que ellos mismos no pueden poseer.

Conclusión: Romper el personaje para regresar al origen

Saklas y sus Arcontes son los creadores del cuerpo físico y de la psique humana con su dualidad, su miedo, su falsa felicidad y su ignorancia.

Necesitan que la humanidad esté permanentemente distraída hacia lo externo, agotada y amargada por los problemas de la Matrix para que nunca miremos hacia adentro.

Cuando nuestras vidas colapsan, no es una desgracia: es el sistema rompiéndose porque la chispa divina que llevamos dentro está exigiendo despertar.

El dolor de la ruptura del personaje es solo el inicio del hackeo al sistema de control.

Comprendiendo esto que fue ocultado con intención, podemos conocer nuestra verdadera naturaleza. Comprendiendo nuestra naturaleza y la manera como funciona podremos transcenderla. Es a través de la PSIQUIS del ser humano que estos seres nos controlan: tanto lo positivo como lo negativo pertenecen a su sistema dual. Lograr salir de él requiere observación y un desapego total del entorno físico.

Tal como nos lo revela Jesús en el Evangelio de Tomás (Logion 42): «Sed transeúntes». Esto resume el gran misterio: estás en este mundo material, pero reconoces que no es tu origen y que no perteneces a él. Eres un viajero de paso recordando el camino de regreso a la Fuente.

Hoy en día, muchos seres humanos están despertando y recordando este engaño que ha sido perpetrado desde el principio de los tiempos. Si estos libros perseguidos fueran falsos, yo preguntaría entonces: ¿de qué está despertando la humanidad hoy y por qué estos textos están saliendo a la luz con tanta fuerza en la actualidad? Trataron de destruirlos, por lo que tuvieron que ser ocultados en vasijas de barro; sin embargo, más de 1,600 años después, la tierra los devolvió al mundo en 1945. La verdad no puede ser enterrada para siempre.

Fue así como este personaje (Silvia Esther Garibaldi) recordó. En mi búsqueda, hallé estos escritos y me topé con la asombrosa sorpresa de que todo lo que pasé y lo que he vivido ya estaba escrito hace más de 1,600 años. Allí se detalla el conocimiento de uno mismo, lo que sucede cuando el ser espiritual despierta y cómo Jesús bajó a hackear este sistema, la creació de este mundo material entre muchos relatos más.

 Son relatos que ningún evangelio canónico cuenta, a pesar de que sus autores también fueron discípulos directos de Jesús, lo que nos indica claramente que la verdad fue dividida y ocultada.